Brujas, soñar despierto

Tenía ganas de cuento, de cisnes, de sueños.

Brujas es una decisión acertada si lo que quieres es soñar despierto.

Para no equivocarnos de sueño, aclarar que Brujas, Brugge en neerlandés, proviene de la palabra “Bryggia“, que significa puente, muelle o atracadero. Así podemos seguir con nuestro cuento sin brujas.

Una de las ciudades medievales más impresionantes de Europa. Brujas con sus cientos de canales te atrapa entre sus callejuelas y canales.  Algunos la llaman la Venecia del Norte por encontrarse atravesada por canales.

Pensar fue una ciudad que entró en  fase decadente, la dejaron abandonar y ahora reconvertida en uno de los destinos favoritos para perderte en la Edad Medieval. Es sencillamente espectacular.

La encontraréis llena de turistas durante el día, pero poco a poco se irá despejando para quedarse en silencio para la noche.

Desde la estación de tren, iremos derechos al centro de Brujas, un paseito de lo más agradable si el tiempo acompaña, si no es así, abrígate mucho mucho y disfruta igualmente. Vamos directamente a la Grote Markt, a su plaza para ver el Campanario (Belfort), comer en las calles de alrededor de la plaza y seguir deleitándonos con la ciudad.

La Plaza Mayor y su Campanario

La Grote Markt es el must de Brujas, la plaza más fotografiada y concurrida de Brujas. Los sábados es la plaza del mercado.

Un sinfín de turistas disparando sus cámaras invaden la plaza. Sus casitas gremiales medievales, con sus fachadas de colores, son preciosas.

Estampa típica de Brujas. Sus casas gremiales de ladrillo no pasan desapercibidas.
Estampa típica de Brujas. Sus casas gremiales de ladrillo no pasan desapercibidas.

Y su torre Belfort de 83 metros de alto y donde, tras subir alrededor de 360 escalones se puede disfrutar de las mejores vistas de la ciudad. El precio de entrada es de 12 euros adulto, consúltalo aquí.

Suele haber cola hay que tenerlo en cuenta porque te llevará en torno 2 horas.

El Campanario de Brujas, símbolo de la ciudad.
Símbolo de la ciudad de Brujas. Entre sus funciones vigilar y prevenir a los ciudadanos de posibles incendios, antiguamente muchas de las casas eran de madera.

La Plaza Burg

Rivaliza con la Grote Mark esta otra plaza. Entre los edificios históricos, el Ayuntamiento, el Palacio de Justicia o el de la Basílica de la Santa Sangre.

La Basílica de la Santa Sangre alberga como reliquia una ampolla que dicen contiene algunas gotas de la sangre de Cristo (2 euros si quieres ver la reliquia). El resto es gratuito.

El muelle del Rosario

Volviendo hacia la estación junto a los canales, pasamos por el muelle del Rosario, desde aquí parten muchas excursiones de barquitas para recorrer los canales.

El lugar es otro de los puntos más fotogénicos de la ciudad.

Lago del Amor o Minnewater

Nos fuimos junto los canales acercándonos hacia el Lago del Amor, el antiguo puerto de la «Brujas medieval».  Su historia envuelta en leyendas, unas más románticas que otras; lo cierto es que la naturaleza quiso dar salida al mar a Brujas y el canal natural permitió la entrada a la ciudad de lana importada de Inglaterra , ¡A tejer se pusieron en brujas como locos! y de aquí sus maravillosos paños flamencos.

Paseando a lo largo del canal estiran su cuello estos elegantes animales. Os acordáis, tenía ganas de cuento, de cisnes, y yo tan feliz.

En el camino encontrarás un singular beaterio (siglo XIII), albergaba a las beguinas, viudas y huérfanas de los cruzados. Tienen algo particular que me fascina, en esos tiempos  complicados para mujeres, se dedicaban al bordado de encajes y no pertenecían a ninguna orden religiosa y lo mejor, sin «custodia masculina».  ¡Oh, qué despiporre! Singularidades para elogiar a estas mujeres.

La última beguina falleció en 2013, el begijnhof está habitado desde hace décadas por monjas benedictinas.

Si solo tenías un día para disfrutar Brujas puedes despedirte aquí en el parque e ir despertando de vuelta en el tren.