Top Croacia: Split. ¡Mi palacio, mi ciudad!

¿Quién no se quiere construir una casita en un lugar bonito para disfrutar de su jubilación?

En Split descubriréis una de las primeras residencias dedicadas a este momento.

Se empieza a complicar la elección de los puntos a visitar en Croacia sobretodo si cuentas con poco tiempo, como siempre andabamos con poco tiempo.

Pero no tienes opción, en tu viaje a Croacia hay que incluir Split. Split es una península, de manera que se encuentra rodeada de playas, pero sin duda lo que hace tan especial a esta ciudad como comprobaréis es su centro histórico.

Croacia cuenta con lugares únicos, únicos como este, Split  que a mi me sonaba a Spritz, pero no, ni se bebe ni está en Italia.  Aunque bien es verdad que en toda Croacia hay bastante influencia italiana y mucha gastronomía es propia de este país.

¿Por qué es único Split?

Porque la ciudad creció en torno un palacio, la casita que mandó construir el emperador Diocleciano.

Diocles era su nombre de niño, de familia humilde se hizo militar y poco a poco  escalando posiciones, paso del niño Diocles a Cayo Aurelio Valerio Diocleciano Augusto, emperador Diocleciano.

El emperador Diocleciano, se volvió poderoso como nadie en su época (305 d.C) y decide abdicar, sí se preparó su chozita de retiro en Split, su ciudad natal.

De los pocos emperadores que decidieron abandonar el poder y retirarse.

Alrededor del palacio Diocleciano creció la ciudad de Split, y no solo alrededor, en el propio palacio, una vez los romanos desocuparon el lugar, Split quedó abandonado durante siglos y ocupado poco a poco por las gentes de zonas.

Un palacio… y es cuando te viene a la mente, un majestuoso edificio con 1000 habitaciones, de esos que construyen los reyes con 40 cuartos de baño y sus tantos salones, comedores,  etc.

No es tanto esta idea de palacio, el Palacio Diocleciano es más una ciudad fortificada, llegaron a vivir unas 9000 personas en su interior.

Tanto así, que actualmente el centro de la ciudad de Split, en su casco histórico, en el Palacio viven  croatas; sus casas, restaurantes dentro de la fortaleza, donde puedes pasear en el entramado de sus calles, comer en alguno de sus restaurantes, …

El lugar, sin duda, es único.

Eso sí, como siempre en estos lugares, si lo visitas en temporada alta, nada nuevo, miles de turistas a sortear por sus calles.

El Palacio Diocleciano

Las puertas del palacio

La primera puerta que cruzó el emperador fue la Porta Septemtrionalis, después llamada la Puerta de Oro.

Puerta puerta septentrional, Diocleciano la cruzó por primera vez el 1 de junio de 305 cuando por primera vez entró en el Palacio
Diocleciano la cruzó por primera vez el 1 de junio de 305 cuando por primera vez entró en su Palacio

Esta puerta norte llevaba directa camino a Salona, que fue la capital de la provincia romana de Dalmacia.

Y sí tenemos estatua que nos trae fortuna, en este caso; Split levanta en el exterior delante de la puerta, la estatua de Grgur Ninski. Grgur Ninski fue un obispo que vivió durante el siglo X y que introdujo el lenguaje croata en las misas. Os imagináis obligar a la gente a ir a misa y contarle el rollo en latín  ¡Omg!; pues ya ves, que encima de obligados no se enteraban.

Bien, pues este señor la empezó a dar en croata y consiguió de esta manera adeptos. Parece ser que en ese momento dar la misa en otra lengua que no fuera el latín no estaba muy bien visto y el Papa no lo vio con buenos ojos. ¡Ea! A romper las reglas que dijo Grgur Ninski. 

¡Toca su dedo gordo del pie!, dicen que trae buena suerte.

De norte a este.

La Puerta de Plata o Porta Orientalis se accede en pocos pasos al Peristilo, un patio con mucho encanto y si se continúa la calle principal Decumanus irás derecho a la Plaza del Pueblo. 

Llama la atención sobretodo en este acceso un importante mercado local que invade la zona del exterior de la muralla y se introduce en su interior.

Puerta de Plata del Palacio Diocleciano
Desde la Puerta de Plata se accede en pocos pasos a vartios puntos destados del Palacio: el Peristilo, la Catedral, el Vestíbulo, los sótanos.

El pavimento en este acceso es el original de la antigua Decumanus por el que pasaban los súbditos del emperador. 

De este a oeste.

Y decíamos que siguiendo la calle Decumanus te plantas en la Plaza del Pueblo en un periquete. Estarías en la zona occidental y aquí  la Puerta Occidentalis o Puerta de Hierro. La puerta se abre entre viviendas y está adosada a una pequeña iglesia con un curioso reloj con 24 en lugar de 12 números.

La Plaza del Pueblo fue la primera zona de la ciudad que se habitó fuera del Palacio de Diocleciano. Ahora es una plaza de lo más animada, si aún puede ser aún más que en el interior del Palacio que en temporada alta puede resultar para algunos excesivo. Destacan varios edificios entre los que destacan el Ayuntamiento y el Café Central.

Y la última puerta; si hemos ido de norte a este, de este a oeste, nos queda la puerta sur llamada La Puerta de Bronce, Aenea o Puerta Meridionalis.

Diferente a las tres anteriores, accedía directamente al mar desde los sótanos que ahora os contaré. Ahora sale a la Riva al paseo marítimo de Split.

Puerta de Bronce, la puerta que daba acceso directamente al mar
La Puerta de Bronce daba acceso directamente al mar, una puerta de servicio para abastecer al Palacio.

En el interior del Palacio Diocleciano

Hay lugares dentro del recinto que destacan especialmente, el Peristilo, es uno de ellos.

Un patio rodeado de columnas de mármol, donde se cruzaban las dos avenidas principales romanas, el Cardo y el Decumano. Es habitual encontrar figurantes disfrazados de romanos en este espacio y se encuentra rodeado bajo las columnas de escaleras para poder sentarte un rato y admirar la plaza. En este lugar el emperador daba sus discursos. En la actualidad los cojines que verás en las escaleras son del restaurante ubicado en un lateral.

El Peristilo es un gran patio rodeado de altas columnas de mármol.
El Peristilo es un gran patio rodeado de altas columnas de mármol.

Por la noche puedes escuchar a músicos contratados por el restaurante que hacen la noche más animada. Los turistas más atrevidos incluso salen a bailar al centro del patio. Si tienes la oportunidad vuelve a este punto por la noche.

La catedral de San Domnius, el lugar que fue descanso para los restos de Diocleciano se convirtió en el siglo VII en Catedral. Cosas de la vida que el mismo lugar que sirvió de mausoleo se convirtiera en Catedral, Diocleciano quién como buen emperador cristiano persiguió intensamente el cristiamismo de manera intensa en lo que se llamó La gran persecución (303-313)

Otro de los puntos destacados, es el Vestíbulo del Palacio Diocleciano, el acceso es desde esta misma plaza. Es un Vestíbulo muy particular, una enorme cúpula circular, abierta en su parte superior dejando entrar la luz del exterior. Este área daba acceso a la parte residencial del palacio.

De Egipto

No reparó en gastos el emperador y de Egipto se trajo las columnas que rodean el Peristilo y algo más de una decena de esfinges. Echa un vistazo de nuevo a la Plaza y localiza sus columnas y la única esfinge que queda sin decapitar. 

Una vez le tocó el turno de dominación a los cristianos, destruyeron y decapitaron las esfinges. De este acto la única que conserva la cabeza se encuentra en el Peristilo, otra de las supervivientes pero sin cabeza, en el Templo de Júpiter.

De las pocas esfinges que sobrevivieron a la destrucción por parte de los cristianos.

El paseo marítimo de Split

En la parte sur de la ciudad fuera de su muralla encontrarás el paseo marítimo y podrás contemplar su muralla. Es un agradable paseo a la orilla del mar. 

Tienes el típico cartel con las letras de la ciudad.

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