Zadar, más que un bonito atardecer

Establecimos base durante 3 días en la ruta por Croacia de norte a sur en Zadar.

¿Por qué Zadar? Hay otras localizaciones con mucho más nombre, pero igualmente desde una u otra tendrás que ir a visitar lugares tan increíbles como el parque Nacional de los Lagos de Plitvice, o el conocido por su catarata donde puedes darte un baño, el parque Nacional de Krka, Split, etc.

Teniendo en cuenta los lugares imprescindibles a los que ir, Zadar además de todas las cosas que ver en esta ciudad, es un buen punto para establecer base. Las razonas: su localización,  es más económico que otros mas conocidos y una vez allí sentí que había sido una gran idea. Sencilla para moverte por la ciudad, caminar al lado del Adriático, sentarte en el borde a esperar ese tan conocido y aclamado mejor atardecer del mar Adriático, el Ógano del mar, el Saludo al Sol, tomar un helado sentado en la plaza del Foro Romano.

El mejor atardecer del Adriático

Parece ser que Alfred Hichcock pronunció mientras lo contemplaba:

Zadar tiene la puesta de sol más hermosa del mundo, más bonita que la de Key West [Cayo Hueso], Florida, aplaudida cada noche».

¿¿Qué dices?? Sí sí, se dice que dijo eso.  ¡Hay que ver el atardecer en Zadar!

El atardecer más bonito sobre el Adriático

La verdad es que es sin duda, bonito es. Zadar cuenta con un paseo marítimo junto al adriático lleno de atractivos para el turista, muy turista. El Órgano del Mar, el Saludo al Sol, no sabes si vas a dar un paseo a un concierto o a hacer postura de Yoga.

El  Órgano del Mar y el Saludo al Sol

¿Por qué tanta fiesta en un paseo marítimo?

Después de la Segunda Guerra Mundial, el paseo imagino ya no parecía un paseo, Zadar fue bombardeada por las aviaciones británica y norteamericana. Echa añicos, resolvieron la reconstrucción del frente marítimo con hormigón. 

No hace muchos años, por el 2004, se decidió darle más vidilla a ese paseo que triste y desangelado quedó.

Ahora tienes sonidos generados por las olas sobre una especie de instrumento de viento creado por el arquitecto croata Nikola Bašić.

Mientras esperas la caída del sol sentada en lo que a simple vista parece unas escaleras de mármol, el golpe de las olas bajo ellas genera una especie de melodía única cada atardecer. Bajo la escalera, un sistema de tubos y caja resonante hacen su magia, el Órgano del mar.

No sólo pensó en música el arquitecto, pensó aprovechar las horas de luz para crear otro de las atracciones del lugar. El Saludo al Sol de Zadar, no es ninguna postura de Yoga, si no un circulo de unos 22 metros de diámetro compuesto por paneles de vidrio que durante el día se cargan para crear en la noche un espectáculo de luces.

Esto tan solo en un paseito al lado del mar Adriático. Tendrás que hacerlo de día y de noche.

¿No tienes suficiente?

Zadar tiene más, mucho  más, pero está todo muy concentrado. Dentro de las murallas de la ciudad todo está cerca para disfrutar a tope de su historia y encanto.

El foro romano de Zadar

Tan solo quedan unos restos de lo que fue, pero tienes para entretenerte un rato rodeando las columnas antiguas que quedan de aquel.

Esta zona está muy animada tanto de día como de noche. Por la noche está iluminada y si andas por Zadar sin duda no me la perdería.

Entre los restos del foro romano se conserva en muy buen estado, la columna de la vergüenza, donde se encadenaba a delincuentes hasta el siglo XIX. 

Columna de la vergüenza, se utilizo hasta el siglo XIX para atar delincuentes

En la placita, sin duda te estarás preguntado qué es ese edificio de planta circular. 

La Iglesia de San Donato

La iglesia de San Donato de Zadar fue construida en el siglo IX. No conozco muchas iglesias de planta circular y me pareció muy original, no solo por ser redondita, acércate y ¡mira su base!. Podrás apreciar que está construida sobre restos romanos. 

¿Y la torre que está a su lado? 

La Catedral de Santa Anastasia y su torre

La torre es el campanario de la Catedral de Santa Anastasia. Empiezo por la torre que la tienes al lado.

Subir cuesta unas 15kunas, unos de 2 eurillos y recomiendo subir. No tanto con niños porque la escalera es de caracol bastante estrecha, los que suben y los que bajan tienen que coordinarse para que fluya en ambos sentidos.

Podrás ver las campanas acercándote a lo más alto y te recompensa la subida unas maravillosas vistas de la ciudad. Cuidado con las horas en punto o te pillan las campanas con su ding dong.

Después de subir a su campanario puedes visitar la Catedral de Santa Anastasia. Fue construida entre los siglos XII y XIII,  la preciosa fachada de estilo italiano luce en la plaza.

La Plaza de los Cinco Pozos

Otro de los puntos que a mi más me gustó fue La Plaza de los Cinco. En ella cinco pozos alineados para abastecimiento de la ciudad.

Sobrevivir el asedio de los otomanos no habría sido posible sin el agua de estos pozos. Sin el agua y sin un sistema defensivo, las murallas de Zadar.

También puedes ver la Torre del Capitán, una torre medieval integrada en los restos de la muralla.

Las mullaras de Zadar

He dejado para lo último seguramente el lugar por donde has accedido a la ciudad.

El casco histórico se encuentra amurallado y has entrado por una de sus puertas. La más destacada, la Puerta Terraferma también conocida como la Puerta de Zara.

Reminiscencia de su periodo veneciano.

La ciudad está llena de historia, para los ávidos del tema, atracciones turísticas para todos los tipos. Me quedé con un bonito recuerdo de mis días de verano allí y contenta de haberla elegido campamento base en mi ruta por la costa Croata.

Zagreb

¿Estás preparando la ruta por Croacia y no estás seguro si incluir o no la capital?

Bien, siempre depende del tiempo del que dispongas y tus intereses, te cuento mi cuento donde destaco los lugares que más me han gustado de los que ver en Zagreb para que la incluyas o no en tu ruta.

Aquí, las virtudes de la capital Croata.

Planificando el viaje decidí después de leer distintos medios que Zagreb entraba en ruta y me alegro que así haya sido así. Aterrizamos en la capital y nos alojamos en el centro centro de la capi. Desde el aeropuerto es sencillito llegar, coges un bus y por 5 euros estás en la Old Town.

Zagreb está formada por la parte alta y la parte baja de la ciudad. La baja es la contemporánea y la alta la antigua.

La unión hace la fuerza y Zagreb se crea de la unión de dos ciudades medievales, Gradec y Kaptol. Juntas ahora forman el casco viejo de la ciudad, en la zona alta.

Los habitantes de Gradec eran artesanos, burgueses y comerciantes, los de Kaptol clérigos. No se llevaban nada bien, testigo es la calle Krvavi most  (puente ensangrentado), ya nos da una pista su nombre, ajustes de cuentas y otros tantos problemillas que resolvían con pocas palabras.

Ahí en lo alto, en las dos colinas vecinas, sus habitantes finalmente dejan su rivalidad de lado. Se asientan en colinas, ¿ qué quiere decir esto?, que nos toca subir. ¡Esas piernas, que no se diga!

Kaptol

Aquí se asentaba la comunidad religiosa. El principal atractivo es su catedral, la Catedral de Zagreb. Te llamará la atención por su altura, sus torres alcanzan los 108 metros.

La podrás ver desde diferentes puntos de la ciudad. De estilo neogótico está prácticamente reconstruida en su totalidad ya que un terremoto en 1880  la destruye casi enterita. Lo que es ahora la Catedral no tiene nada que ver a la pequeña iglesia románica origen de lo que es ahora.

Visita su interior, si es verano recuerda que vigilan el largo de tu falda y que hombros al descubierto tampoco están permitidos. A mi el señor vigilante de las prendas adecuadas para el culto me vio correcta para poder acceder. ¡Qué bien!

Da un paseo por los alrededores de la Catedral, no te pierdas el reloj en piedra situado en la plaza que marca la hora en el que dejó de funcionar después del terremoto de 1880. 

Catedral de Zagreb. Qué ver en Zagreb, capital croata

El edificio más emblemático de Zagreb. La Iglesia de San Marcos

¡Llegamos a mi zona favorita! una iglesia preciosa, las mejores vistas de la ciudad en un paseo con mucho encanto, que nos llevará a la parte más oscura de Zagreb.

Gradec es es centro administrativo de la Republica de Croacia, aquí encontraremos el edificio sin duda más emblemático de Zagreb.

La había visto en cientos de fotos en las que luce su tejado de azulejos de colores blanco, rojo, azul y amarillo. A la derecha el escudo de Zagreb, a su izquierda el Reino de Croacia Habsburgo.

Luce bien bonito en la La plaza Markov, protagonista sin duda de la plaza.

Iglesia de San Marcos, de los imprescindibles que ver en Zagreb

Otros edificios históricos que se encuentran en la plaza son el Sabor (Parlamento) de Croacia y, al otro lado el actual palacio presidencial. Pero ya os adelanto que os encandila la Iglesia sin duda.  

La calle Tkalciceva

Vamos a lo importante, la calle Tkalciceva, con un nombre fácil de aprender como todas las palabras croatas, sencillitas de pronunciar y recordar. ¡Ah! recuerda que no todas las calles empiezan por Ulica, si no que Ulica significa ‘calle’ en castellano. Yo lo aprendí al cabo de unos días, sin más comentarios.

Esta es tu calle y la de todos aquellos que quieran disfrutar de una cerveza, café, comer o comer. Es peatonal e invita al mismo verla a tomar una karlovacko de 0,5 litros, tonterías las justas.

En esta calle me llamó la atención la estatua de una señora con un paraguas, Marija Juric Zagorka, fue la primera periodista croata y una de las mejores escritoras de este país balcánico, luchadora, parece que finalmente le dieron reconocimiento merecido.

Strossmayerovo šetalište, las mejores vistas de Zagreb

Otras de mis favoritos en Zagreb es el paseo de Strossmayer, desde aquí obtendrás las mejores vistas de la ciudad. Estás en la parte alta y la recompensa de haber subido es una panorámica muy chula.

Además es un agradable paseo cubierto de verde con puestos para tomar algo,artistas y rincones muy bonitos como este.

En el paseo tienes la entrada a uno de los funiculares más cortos del mundo, cubriendo un trayecto de 0,66 metros. No subí pero lo vi desde lo alto, el trayecto puede durar poco más de 1 minuto. Es una ayuda para los que no quieren realizar el ascenso a pie desde la parte baja de la ciudad a la alta, y el precio es 5kn, baratito.

La Torre Lotrščak , es otro de los atractivos de la city, lleva el nombre de su campana «latrunculorum» o ‘la campana de los ladrones’. En su origen sonaba antes de cerrar las puertas de la ciudad.

Pegan un cañonazo ¡boom! a las 12 del mediodía, para que no te despistes que se acerca la hora de la caña.

Kamenita Vrata o Puerta de Piedra.

Esta es la única puerta de piedra que se conserva del sistema defensivo de la antigua ciudad. Es curiosa porque dentro crearon un altar donde se puede rezar ya que está acondicionado con bancos. Es sin duda curioso.

El tunel Grič

No te lies, que son muchos palabros, escucharás Grič o Gradec, es lo mismo, es la parte alta de la ciudad recuerda.

El tunel Grič se construye entre el 1943 y 1944 como refugio en la Segunda Guerra Mundial, quedó en el olvido y es en los años 90 cuando prácticamente estaba dejado de la mano de Dios cuando los cuerpos con ganas de mucha fiesta encuentran aquí el lugar idóneo para las rave. ¡Desvaría hasta el amanecer y que no te pille la lluvia!

Tunel de Grič

Ahora ya arregladito para el viandante que no tiene que protegerse de bombas ni nada parecido es muy guay atravesar el tunel. 

Tiene dos entradas principales, si andas por Strossmayer toma la entrada en la calle Mesnička 19.

¿Con ganas de más cosas que ver en Zagreb?

Si te sobra tiempo tienes más opciones como visitar el cementerio de Mirogoj, uno de los más bonitos de Europa.

O darte un paseo por la parte baja de la ciudad. Una de las plazas más concurridas, la plaza Trg Josipa Jelacica.

Bélgica en 3 días

Bélgica es de las escapadas más deseadas por Europa.

En dos horillas y poco más desde Madrid nos plantamos en avión en la capital de Europa. Ahora tienes que decidir qué ver en Bélgica. ¿qué te suena de Bélgica?

¿Qué hemos oído de Bélgica?

La cerveza, que se nos sube a la cabeza, el chocolate hmmmm, las patatas fritas ¿¿??, ese niñito meón, una plaza que deslumbra, ciudades de cuento, capital de Europa …

Te preguntarás si en tres días podrás ver Bélgica, siempre esto es relativo pero ¡sí, podemos intentar los imprescindibles de Bélgica en 3 días!

Puedes visitar Bruselas, Brujas y Gantes en 3 días. Estableciendo base en Bélgica y desde ahí es muy sencillo moverte a esas ciudades de cuento.

¿Cómo desplazarme en Bélgica?

El tren será tu amigo en esta ruta, las ciudades de Bélgicas estás muy bien comunicadas por metro de manera que no tienes necesidad de alquilar coche.

No es que los billetes sean baratos de manera individual pero puedes ahorrarte dinero con los Weekend Pass, estos tickets disponibles en fin de semana tienen un 50% de descuento si son de ida/vuelta en fin de semana.

Esta es la mejor opción, si en tu escapada caen días en fin de semana, algo habitual, deja el trayecto más caro para sábado o domingo. También habrá más gente.

Los puedes comprar en la misma estación o si prefieres online. Brujas es el trayecto más caro de esta ruta, el billete ida y vuelta un día entre semana es en torno 28 euros, ¡el fin de semana 15!

En esta escapada, comeremos patatas fritas, probaremos cervezas estupendas y chocolate delicioso.

Ciudades de cuento, Brujas y Gante que tienen mucha historia.

Sin duda una escapada que no te deja indiferente.

Ruta 3 días en Bélgica

Día 1: Bruselas

Bruselas será vuestro campamento base. Aprovechamos que al ser la capital dispone de más opciones de alojamiento y además movernos tanto por la ciudad como por el país es muy sencillo.

Visita su increíble plaza, la Grand Place es sin duda imprescindible, diría que es aún más de noche. Cada edificio iluminado en la noche de la capital y la hace realmente única.

Día 2: Brujas. Erase una vez…

Aquí tienes tu día de cuento. La ciudad medieval mejor conservada del mundo.

Pasar desapercibida durante cuatro siglos, le sirvió para lucir así de bella. Ahora es deseada por todo turista.

Día 3: Gante, la ciudad de las tres Torres

Y a la sombra parece de Brujas, Gante. En mi opinión no le hace sombra, es diferente y con mucho encanto e historia. Ciudad natal de Carlos V, no suena a cualquier cosa, ¿no os parece? Efectivamente no lo es.

Sus muelles son mi sitio de recreo favorito en la ciudad. Disfrútala y elige tu ciudad de cuento.

Bruselas, tentación para los amantes del chocolate y la cerveza.

Visitar Bruselas es sentir la tentación, tentación de tomar una cerveza de las más de 400 variedades en cualquier rincón de la ciudad.

Pasear por sus calles es otra prueba para los amantes del chocolate y es que Bruselas huele a chocolate: a gofre, a bombones de mil maneras diseñados.

Creo que es imposible irte del país sin comer chocolate, además que debe ser pecado capital.

Otro de las curiosas tentaciones, no me olvido, son las patatas fritas, que no se fríen una vez solo, si no dos. Parece que el secreto está en ese proceso de elaboración y que las deja crujientes y doradas.  Y lo más típico es tomarlas de acompañamiento con los mejillones.

Campamento base: Bruselas

La capital de Bélgica, ha sido nuestra base para movernos por la región flamenca. La ciudad de grandes exposiciones de flores en primavera, del comic y  llena de historia.

Ciudades como Gante o Brujas al ser más pequeñas tienen menos capacidad de alojamiento y por este motivo más caro; lo normal es establecer base desde la capital de Bélgica.

Si te alojas cerca de la estación de trenes será muy fácil desplazarte  a las ciudades vecinas.

Nos vamos a dar vueltas y vueltas por la capital. Nos alojamos muy cerca de su Gran Plaza, de manera que la vimos de día, tarde y noche. ¡Qué bonita es de noche!

Comenzamos la ruta desde el mirador más bonito de Bruselas, Mont des Arts.  La imagen que abre este post es una de las panorámicas más emblemáticas de la capital, entrada al casco viejo de Bruselas donde se alza la torre del Ayuntamiento.

¡Nos vamos a la Grand Place!

Grand Place de Bruselas

No vas a querer perderte su corazón que late con fuerza en su plaza. ¡boom boom! Animada y con un conjunto arquitectónico tan impresionante que no sabrás dónde mirar.

Una plaza llena de historia, escenario de ejecuciones, objetivo a destruir en el siglo XVI por los franceses que a bolazos de fuego la hicieron añicos . De este episodio quedó maltrecha ya la mayoría de sus edificios que en esa época eran de madera, quedaron reducidos a escombros.

Se reconstruyó y ahora nos gusta mucho más las actividades que en ella se llevan a cabo. Y es que ahora luce de día y noche y puedes disfrutar de una cerveza belga, comer un gofre o simplemente admirar cada uno de sus edificios.

Empieza por una esquinita de la plaza y vamos de casa en casa.   ¡Empieza el juego!

Comienza el juego mirando al Ayuntamiento de frente, a mano derecha.  ¡Adivina al gremio que pertenece cada una de las casas!

Recuerda fijarte en los detalles de las fachadas de los edificios.

La Cornet

Hay elementos que te podrían confundir. En los detalles está la clave.

El ‘Árbol de Oro’ del gremio que muchos adoran, de los cerveceros.

Casa gremial de los cerveceros
La Maison des Brasseurs, también conocida como L’Arbre d’Or (El Árbol de Oro)

Y así te puedes pasar la mañana o tarde adivinando a qué gremio pertenece cada una de sus casas.

Grand Place de noche

Pensar en las plazas más bonitas que hayáis visto y esta se cuela en la lista y en las primeras posiciones si no la primera.

El Manneken Pis

Muy cerca caminamos hacia el símbolo de Bruselas, el Manneken Pis. Por su reducido tamaño nadie pensaría que podría convertirse en tal símbolo. Sin embargo, ahí lo tenemos.

Su tamaño, 50 centímetros de alto.

Representa a un niño desnudo haciendo pis en la pila de la fuente, así de sencillo es el tema.

La que se sitúa en la fuente es una copia de la original porque la estatuilla es tan preciada que la han intentado robar en múltiples ocasiones.

Alrededor del niño orinando varias leyendas compitiendo por popularidad. Lo cierto que representa un héroe en cualquiera de ellos.

Y se han empeñado en vestirlo, hasta un museo le han dedicado, Museé de la Ville (en la Grand Place), con unos 650 trajes para todas las ocasiones.

Y nos comimos un gofre, dos…

Galerias Saint Hubert

Nos vamos de centros comerciales, pero no a cualquiera, a la primera galería comercial de Europa, diseño elegante del 1847.

Se muestra a modo de paseo de 200 metros de galería cubierta por una cristalera que en  los pocos días soleados da una luz que hace más bella aún la estancia, y en los días lluviosos las gotas dejan su tintineo en sobre el cristal.

¿Qué encontrar en las Galerías Saint Hubert?

Ahora lo que encontramos son en su mayoría, joyerías y chocolaterías, o casi yo lo llamaría joyas materializadas en chocolate. Una tentación para los apasionados del chocolate. Hmmm

Echa un ojo a algunas de las joyas que deleitan tu paladar.

Y pasear por sus calles es también disfrutar de historias de Tintín, Lucky Luke o Astérix, que muestran la cara más simpática en las fachadas de la capital de la Unión Europea.

Fachada de un edificio en el centro de Bruselas. Tintín y el capitán Haddock.
Fachada de un edificio en el centro de Bruselas. Tintín y el capitán Haddock.

Gante, la ciudad de las tres torres

Dedicamos un día a Gante, habíamos visitado su vecina Brujas, y yo seguía con ganas de cuento. Mi cuento sin príncipes, ni princesas; conmigo paseando por los muelles, Graslei y Korenlei, esos muelles que había visto en tantas fotografías. ¡Empezamos!

En el pasado…

Aquí comienzo el cuento o pesadilla para los ganteses de esa época.

24 de febrero del año 1500 nace un niño llamado Carlos, su mamá Juana, La Loca así le apodaron,  de celos enferma porque papá, Felipe el Hermoso, era un tanto mujeriego, acompañó a su esposo a un baile en el Palacio de Prinsenhof. No estaba ella para mucho baile debido a su avanzado estado de buena esperanza y dio a luz a Carlos en los baños del palacio.

El palacio fue demolido y ya no existe, pero la Catedral de San Bavón donde fue bautizado el pequeño sigue ahí.

Se convertirá el niño en Carlos I de España y V de Alemania, rey de un imperio impensable. El ansia viva de poder le llevaría incluso a castigar a sus paisanos por no apoyar economicamente su afán de expansión.

En la actualidad…

Los tranvías de Gante son el toque particular a esta ciudad, y su Universidad hace que la población cuente con un porcentaje importante de estudiantes que la convierten en una ciudad animada durante todo el día.

Y en su plaza, dos de las tres torres: la de la Catedral de San Bavón, el Campanario de Belfort. La tercera, la de la Iglesia de San Nicolás.

Qué ver y hacer en un día en Gante

Sus tres torres, el puente,  los muelles, gofres, cerveza. Ya suena muy bien, ¿no te parece?

La Catedral de San Bavón

San Bavón es el patrón de Gante. Fue construida sobre la antigua iglesia románica de San Juan Bautista, recordad que bautizaron a Carlos V en este lugar y más tarde colabora económicamente en su construcción.

Lo más destacado de la catedral es la torre, casi 90 metros, el altar y la  obra maestra de Jan van Eyck, la «Adoración del Cordero Místico«.

La «Adoración del Cordero Místico» representa la redención de la humanidad. ¿Cansado de leer? Haz una pausa y escucha un post sobre el también llamado Retablo  del Cordero Místico aquí.

El Campanario de Belfort 

Desde el Campanario obtenemos las mejores vistas de la ciudad, 91 metros de altura y en su cúpula un dragón. El dragón dorado llama la atención en lo alto de la torre.

Su campana, Roland y su dragón en lo alto son los protagonistas de este capítulo.

La función de esta torre era de vigilancia y avisos, su dragón en la cúpula simboliza la protección de los documentos oficiales de la ciudad que se guardaban en el interior.

La campana de Roland, será clave en el «cuento de Gante».  Se convirtió en uno de los primeros carrillones del mundo. Si no lo sabíais, el carrillón fue inventado en Flandes. Carlos V enfadado con su pueblo por no apoyorlo económicamente en su afán de conquistar el mundo entero, mandó  descolgar su Roland y destruirla.

Más tarde los ganteses la refundirán y colgarán de nuevo en su lugar.

Nos queda la última torre, la Iglesia de San Nicolás.

El puente de San Miguel

Nos quedamos en el puente de San Miguel. Es el punto clave para la postal de Gante, desde aquí las tres de un solo vistazo. Dispara tu cámara.

Los Muelles de Gante y Graslei

¡Llega el mejor momento! un alto en el camino, disfrutar de una cerveza belga a la orilla de río Lys. 

Los muelles de Gante, el muelle de las hierbas Graslei y el muelle de trigo Korenlei.

Esta es la zona de Gante que más me gustó. Sin duda, pasear por las calles a ambos lados del río es imprescindible. Simplemente observa, no pierdas detalle porque los belgas son de detalles: sus casas gremiales, los reflejos de estas en el agua, ¡ya no cuento más!

 Gravensteed, el castillo de los condes de Flandes

¿Terminamos el cuento de Gante en el Gravensteed?

Levantado sobre el río Lys, por fuera parece de cuento de hadas. No le falta detalle para ser protagonista de su propia historia de color de rosa. Nada menos parecido a la realidad.

Fue hogar de nobles, palacio de justicia, cárcel. Hoy en día quien visita el castillo puede fascinarse con su museo de tortura en el que se exhiben instrumentos para volver el cuento pesadilla.

Fin

 

Brujas, soñar despierto

Tenía ganas de cuento, de cisnes, de sueños.

Brujas es una decisión acertada si lo que quieres es soñar despierto.

Para no equivocarnos de sueño, aclarar que Brujas, Brugge en neerlandés, proviene de la palabra “Bryggia“, que significa puente, muelle o atracadero. Así podemos seguir con nuestro cuento sin brujas.

Una de las ciudades medievales más impresionantes de Europa. Brujas con sus cientos de canales te atrapa entre sus callejuelas y canales.  Algunos la llaman la Venecia del Norte por encontrarse atravesada por canales.

Pensar fue una ciudad que entró en  fase decadente, la dejaron abandonar y ahora reconvertida en uno de los destinos favoritos para perderte en la Edad Medieval. Es sencillamente espectacular.

La encontraréis llena de turistas durante el día, pero poco a poco se irá despejando para quedarse en silencio para la noche.

Desde la estación de tren, iremos derechos al centro de Brujas, un paseito de lo más agradable si el tiempo acompaña, si no es así, abrígate mucho mucho y disfruta igualmente. Vamos directamente a la Grote Markt, a su plaza para ver el Campanario (Belfort), comer en las calles de alrededor de la plaza y seguir deleitándonos con la ciudad.

La Plaza Mayor y su Campanario

La Grote Markt es el must de Brujas, la plaza más fotografiada y concurrida de Brujas. Los sábados es la plaza del mercado.

Un sinfín de turistas disparando sus cámaras invaden la plaza. Sus casitas gremiales medievales, con sus fachadas de colores, son preciosas.

Estampa típica de Brujas. Sus casas gremiales de ladrillo no pasan desapercibidas.
Estampa típica de Brujas. Sus casas gremiales de ladrillo no pasan desapercibidas.

Y su torre Belfort de 83 metros de alto y donde, tras subir alrededor de 360 escalones se puede disfrutar de las mejores vistas de la ciudad. El precio de entrada es de 12 euros adulto, consúltalo aquí.

Suele haber cola hay que tenerlo en cuenta porque te llevará en torno 2 horas.

El Campanario de Brujas, símbolo de la ciudad.
Símbolo de la ciudad de Brujas. Entre sus funciones vigilar y prevenir a los ciudadanos de posibles incendios, antiguamente muchas de las casas eran de madera.

La Plaza Burg

Rivaliza con la Grote Mark esta otra plaza. Entre los edificios históricos, el Ayuntamiento, el Palacio de Justicia o el de la Basílica de la Santa Sangre.

La Basílica de la Santa Sangre alberga como reliquia una ampolla que dicen contiene algunas gotas de la sangre de Cristo (2 euros si quieres ver la reliquia). El resto es gratuito.

El muelle del Rosario

Volviendo hacia la estación junto a los canales, pasamos por el muelle del Rosario, desde aquí parten muchas excursiones de barquitas para recorrer los canales.

El lugar es otro de los puntos más fotogénicos de la ciudad.

Lago del Amor o Minnewater

Nos fuimos junto los canales acercándonos hacia el Lago del Amor, el antiguo puerto de la «Brujas medieval».  Su historia envuelta en leyendas, unas más románticas que otras; lo cierto es que la naturaleza quiso dar salida al mar a Brujas y el canal natural permitió la entrada a la ciudad de lana importada de Inglaterra , ¡A tejer se pusieron en brujas como locos! y de aquí sus maravillosos paños flamencos.

Paseando a lo largo del canal estiran su cuello estos elegantes animales. Os acordáis, tenía ganas de cuento, de cisnes, y yo tan feliz.

En el camino encontrarás un singular beaterio (siglo XIII), albergaba a las beguinas, viudas y huérfanas de los cruzados. Tienen algo particular que me fascina, en esos tiempos  complicados para mujeres, se dedicaban al bordado de encajes y no pertenecían a ninguna orden religiosa y lo mejor, sin «custodia masculina».  ¡Oh, qué despiporre! Singularidades para elogiar a estas mujeres.

La última beguina falleció en 2013, el begijnhof está habitado desde hace décadas por monjas benedictinas.

Si solo tenías un día para disfrutar Brujas puedes despedirte aquí en el parque e ir despertando de vuelta en el tren.

Escapadas de primavera

Llega el buen tiempo, y si siempre te apetece escaparte, ahora aún más.

Si sigue acompañando el tiempo como lo está haciendo hasta ahora disfrutaremos de refrescos al sol en las plazas y calles de las escapadas que te propongo para esta primavera.

Portugal

Me quedo con el país vecino para esta primavera y propongo dos de los clásicos de Portugal: Oporto y Lisboa.

Mi primera propuesta, por su cercanía y belleza singular, gastronomía y economía, es Lisboa.

Lisboa te espera para disfrutar por sus calles llenas de luz.

Lisboa

Colina arriba y colina abajo, pasear entre sus calles adoquinadas y acercarse a la orilla del río, desde donde verás el puente 25 de Abril.

https://cuentaunviaje.com/europa/portugal/lisboa/visita-lisboa-hasta-mediodia/
Escapada a Lisboa. Colina arriba, colina abajo y descansar a la orilla del río con vistas al Puente 25 de Abril

Oporto

Una ciudad más pequeña que la anterior, que podrás recorrer con facilidad pero con características similares, arquitectura similar, buena comida y de nuevo destino económico.

Si dispones de menos tiempo este sería mejor destino que Lisboa.

Vistas de la Ribera en Oporto. Escapadas de primavera.
Vistas de la Ribera en Oporto. Escapadas de primavera.

Italia

Pensando en otro destino que nunca defrauda, de Italia atractiva como es, para las escapadas de esta primavera me quedo con Florencia.

Ciudad de arte y que merece la pena tan solo por ver el espectacular Doumo.

De plaza en plaza y de nuevo, acercarnos a la orilla del río.

La plaza del Duomo de Florencia, la Plaza de la Señoría, la Plaza de la República, la Galería Uffizi y ese puente que cruza el río Arno con sus casas colgadas, el Ponte Vecchio.

Vistas de Florencia.
Vistas de Florencia.

Propuestas sencillas para escapar de la rutina unos días hasta llegar a las ansiosas vacaciones de verano.

Me siento atraía por las ciudades cerca del agua.

Aýna, retando la naturaleza

Siempre está mi tierra. Recojo mis sonrisas cada vez que vuelvo a ella y me las llevo de nuevo allá donde voy.

En la sierra del Segura, entre las paredes de la Sierra del Segura.

Si un día vi este pueblo bonito, ahora lo veo más bello que nunca. Ese pueblo que fue escenario de una película como «Amanece, que no es poco».  Absurda, surrealista, como la misma vida en ocasiones.

Si queréis disfrutad de unas vistas preciosas y de la gastronomía manchega sin duda es una de las mejores opciones.

A tan solo 60 km de Albacete tomando la carretera CM-3203, esta ruta está especialmente destinada para los amantes de la moto con curvas enlazadas y diversión asegurada, además de una vistas extraordinarias.

Mirador del Diablo

El primero de los miradores que encontramos según nos acercamos al pueblo de Aýna es el Mirador del Diablo. Siempre me han atraído los miradores.

Vista desde el Mirador del Diablo.
Vista desde el Mirador del Diablo. Aýna, la Suiza manchega.

La panorámica desde el mirador es impresionante, se divisa el valle, las zonas de escalada y el pueblo retando la naturaleza.

Mirador del Sidecar de La Rodea, «Amanece que no es poco»

El siguiente punto de parada será el Sidecar de La Rodea. Las vista algo menos espectacular que la anterior, no deja de ser bella.

Se abre la carretera en la curva conocida como La Rodea grande generando un balcón para el recreo turístico.

Sidecar de La Rodea. Ayna
Sidecar de La Rodea. Aýna

En este lugar encontramos el Sidecar que aparece en la película. Imposible no parar.

La Plaza Mayor

En la Plaza Mayor, peculiar por utilizarse en fiestas como plaza de toros, se encuentra un olmo centenario que entre el público que se sienta en la grada sobrevive el pasar de los años.

Grada de la Plaza Mayor de Ayna.
Grada de la Plaza Mayor de Aýna. En fiestas la plaza se utiliza como plaza de toros.

Paseando por Aýna

Paseando por las estrellas calles del pueblo, huele a pan recién hecho, magdalenas, … un olor que te atrapa. Miras el escaparate de la panadería y en menos de lo que has pensado estás dentro, no sabes ni  por qué dulces decidirte.

Dulces de Aýna.

Si has abierto apetito con el oler en sus calles, en nada llega la hora de comer y otra cosa no, pero mi tierra es tierra de comer bien. Nos gustan pucheros, potajes, calderetas, asadillos, migas, gachas, moje, atascaturras,… carne a la brasa y de postre dulces típicos ¡Me está entrando un hambre!

Este momento nos encanta, ¿verdad? Reserva mesa y prepárate para disfrutar.

En mi caso, esta última vez, chuletas a la brasa, unos huevos fritos y patatas, sencillo, pero ¿A quién no le gusta?

Pasea luego a la ribera del río Mundo y relájate escuchando el paso del agua.

 

El exterior del museo del Louvre

Contraste de estilos en el museo más visitado del mundo, lo clásico contra lo moderno.

El Louvre se encuentra en el primer distrito de París.

En el pasado fue castillo, residencia real para albergar sus colecciones. Cuando trasladan la residencia real al Palacio de Versalles es el momento en el que el palacio se irá transformando en museo.

En el 1793 abre las puertas el museo del Louvre castillo del Louvre (siglo XII)

No es mi pretensión detallar las colecciones que el museo alberga. Los amantes del arte podrían gastar meses en él disfrutando de cada pieza.

Solo pinceladas que salpican curiosidades que este edificio ofrece a cualquiera que se acerque. Y es que el museo del Louvre sorprende tanto en su interior como en su exterior.

En este caso nos quedamos en el exterior del museo.

Los Jardines de las Tullerías, el Arco de Triunfo del Carrusel y la enigmática Pirámide del Louvre.

Los Jardines de las Tullerías

El primer jardín de París de carácter público. Os he contado que me gusta pasear y lo que me gusta un parque, un jardín, … sobretodo si vives en la ciudad y necesitas escapar del bullicio.

Bueno este no es uno de esos jardines que escapes del bullicio, el jardín se ubica entre la Plaza de la Concordia y el museo del Louvre. Si bien la tranquilidad no es una de sus características, sí lo es su encanto.

Vista de los Jardines de las Tullerías
Vista de los Jardines de las Tullerías. Al fondo, la Torre Eiffel

Deben su nombre a las fábricas de tejas en francés «tuilles», que antes se encontraban situadas en ese lugar.

Cambiaron su estilo de florentino a inglés y Napoleón une los jardines con el museo  con la construcción del Arco de Triunfo del Carrusel.

Arco del Triunfo del Carrusel

Para conmemorar las victorias de Napoleón se construye entre los años 1806 y 1808 el Arco del Triunfo del Carrusel.

Se sitúa entre los jardines de las Tullerías y el museo del Louvre.

En la idea inicial del arco se alzaba una estatua de Napoleón junto la cuadriga pero se retira por ordenes del emperador. La cuadriga es una copia de los Caballos de San Marcos en Venecia.

Me gustan sus ocho columnas corintias de mármol rosa, cada una de ellas sosteniendo a un soldado del Gran Ejército.

En su nombre encontramos la palabra «Carrusel» que significa «pequeña guerra», se acostumbraba a organizar espectáculos que se celebraban en las explanadas frente los arcos.

La pirámide del Museo del Louvre

Una profunda remodelación relativamente reciente y es que hablamos de la década del 1980, lo convierte en lo que ahora conocemos. No sin controversia se procede a ampliar el museo.

En su propuesta, la polémica Pirámide del Museo del Louvre. Justo en frente del Jardín de la Tullerías. Se convirtió en símbolo del Louvre.

La pirámide es la recepción que dará acceso a las diversas salas del museo. Su arquitecto, Ieoh Ming Pei, elegido por François Mitterrand para la construcción, la dota de las proporciones exactas de la pirámide de Keops.

Sus dimensiones: 35,42 metros de ancho por 21,34 de alto, 95 toneladas de acero y 105 toneladas de aluminio, 51º de inclinación.

Y la gente, yo incluida jugando alrededor de la pirámide.

Y el dato con el que se ha jugado para generar ruido, 666 paneles de vidrio. Su número real, 673 paneles.  Al parecer, da mucho más juego el número vinculado a la «bestia», 666. 

Si quieres conocer las obras que no te puedes perder, echa un vistazo:

Las diez obras que no te puedes perder.

Callejeando por el Barrio de Montmartre

¡Disponemos de un día más! Genial porque nos queda el pintoresco barrio de Montmartre, distrito XVIII de París.

Barrio de artistas en el que la mayoría son pintores que colorean sus calles. El barrio de los pintores le llaman.

«Mala fama» obtuvo en el pasado por concentrar cabarets y burdeles. En la zona baja de la colina nos queda algún que otro bien conocido cabaret y el Boulevard de Clichy se encuentra repleto de otros tantos.

En el alto de la colina encontramos  su máximo, la Basílica del Sagrado Corazón.

El barrio se sitúa en una colina, 130 metros de altura. Una pendiente pronunciada en sus callejuelas que tendrás que vencer; la recompensa, unas espectaculares vistas de París y un paseo de lo más agradable por sus calles en lo alto.

En lo alto de la colina: Basílica del Sagrado Corazón

La Basílica del Sagrado Corazón, en francés Sacré Coeur,  se consagra como tal en el 1919, esto significa que se convierte desde ese momento en centro espiritual y de evangelización.

Impresionante desde cualquier perspectiva cuenta con 83 metros de longitud, 35 metros de anchura y una torre alcanzando su máxima altura.

Puedes llegar a la Basílica subiendo sus 197 escalones o con el funicular. El precio del billete 1,80 euros.

La subida por las escaleras es bastante asequible si tu condición física es buena. Yo las subí una a una.

La entrada a la es gratuita, se paga por visitar la cripta y subir a la cúpula.

Recomiendo la entrada a la basílica, escuchar tan solo unos minutos del oficio mientras la visitas es una experiencia que perdurará en tus sentidos.

Al pie de la colina: Un famoso cabaret

La Plaza Pigalle y sus proximidades en la zona más baja del barrio nos ofrecen lo más picante del barrio, se encuentra repleto de cabarets y sex-shops.

El emblemático Moulin Rouge (el Molino Rojo) ubicado en el 82 del Boulevard de Clichy despierta el interés de turistas y no tan turistas.  Su fachada tan particular atrae el objetivo de cualquier cámara.

Cuna del can-can, por el Moulin Rouge han pasado  por su escenario artistas tan importantes como Frank Sinatra, Liza Minnelli y Dean Martin entre otros muchos.

La entrada es cara y hay que ir vestido es formal pero sin etiqueta específica, es decir no se permiten pantalones cortos, etc. Si vas de turista como nosotros con tus zapatillas, tendrías que ir a tu alojamiento para acceder.

Nosotras nos dejamos esto pendiente para una ocasión diferente. A mi la etiqueta no me va mucho.

 

 

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